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Museopirotecnia.com es un grupo de gente que tiene la iniciativa de estudiar, catalogar y difundir la cultura del fuego. Entendiendola como aquellas expresiones donde la pólvora es el eje central de las manifestaciones populares con caracter festivo. El trabajo que estamos presentando, intentamos que sea lo más serio y respetuoso posible. Matizando la secuencia de acontecimientos a lo largo de la historia. La casa pirotecnica principal que desarrollaremos será la valenciana, debido a que todos los miembros están relacionados con la misma.
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Honora de San Sebastian

Viernes, 17 de Junio de 2011 11:14

Engraellat valenciana

Jueves, 23 de Junio de 2011 15:38

El disparo de morteretes en engraellat o mascletà en engraellat fue el disparo común y generalizado en los pueblos valencianos hasta principios del siglo XX, momento en el que al modernizarse el sector pirotécnico , se introducen nuevas técnicas en decrimento de las anteriores, en este caso de la engraellat.La recuperación de este disparo vino de la mano de la asociación cultural de la amigos de la pólvora, y siendo el artifice de la misma Juan Garcia Estelles. Desde el año 2002, momento en que se recupera este tipo de disparo, la falla Almirante Cadarso - Conde Altea lo ha mantenido como evento de su calendario festivo.En principio se realizaba el día 17 de Marzo, semana fallera. Posteriormente pasó al día de la Virgen de los Desamparados, patrona de la ciudad. Y finalmente ha pasado a la celebración del Corpus Crhisti.Los morteretes disparados, llamados tracas o canterellas, se cargan en la pirotécnia de forma artesanal con pólvora negra, tacandolos con arena prensada. Al pie de la base de las tracas hay un orificio por el que dale el estopín o mecha que dará fuego a la traca.Las canterellas se clavan en el suelo, detalle único y exclusivo de los morteretes valencianos. (los reusenses e italianos son de base plana) Este hecho es debido al origen de dichas tracas al parque de la ciudadela, posteriormente se hicieron réplicas de las mismas.Se conectan las tracas con un estopín fabricado exclusivamente para dicho fin, ya que es necesario que tenga una velocidad de combustión concreta.En el disparo que Juan Garcia realiza actualmente combina distintas técnicas,  se inicia con el disparo manual de las tracas. Seguido de un tramo estopinado que conjuga las distancias con los calibres, otorgando al evento una sonoridad especial. Se puede apreciar perfectamente la "melodia" del tró.Segidamente se da fuego a un "llamp de traca", el cual consiste en un lienzo pintado que hace alegosía al santo patrón del evento. El lienzo inicialmente se encuentra enrollado, cuando se enciende, se despliega y se acompaña de fuegos de luminarias o fuentes de chorros de fuego.Dandose finalmente fuego a un entramado de tracas de clavadas y de base plana de diferentes calibres, haciendose un símil al terremoto de una mascletà actual.

Disparo de engraellat, finales del siglo XIX

Disparo de engraellat

Disparo de engraellat

Disparo de engraellat

El Renacimiento. La pirotecnia adquiere valor de espectáculo

El esplendor de la vida social en el Renacimiento y la libre convivencia de todas las clases sociales dieron lugar al desarrollo de fiestas y representaciones que constituyeron un verdadero tránsito de la vida al arte.


En las fiestas, el pueblo encontró sus ideales religiosos, morales y políticos personificados y representados plásticamente.
Las formas principales de representaciones en las fiestas, como en toda Europa, son el misterio, es decir, la dramatización de historias sacras o profanas y las procesiones o cortejos  con ocasión de festividades de significación religiosa.

Las representaciones de misterios en Italia, debido al desarrollo de las artes plásticas y de la poesía, alcanzaron una gran perfección. De ellas derivan primero la farsa y luego el drama profano en general, seguido más tarde de un género de pantomima basado en la belleza del efecto y acompañada de canto y danza.

Figuras del corpus renacentista valenciano

Imagenes renacentistas del corpus de Valencia

De las procesiones surgió en las ciudades italianas el trionfo o cortejo de grupos con vestuarios diseñados especialmente para la ocasión, que desfilaban en carruaje o a pie. Estos triunfos tenían en principio un carácter religioso, que más tarde se convenida en profano. La misma ostentación y pompa se encontraba tanto en la procesión de Corpus como en el cortejo de carnaval y que más tarde se vincularla a las entradas y paradas principescas.

Debido al poder politico de la corona de Aragon, residente en el reino de Valencia. Y que el poder esclesiastico dominado por por Borgia, familia valenciana. Promueven que esta ciudad evolucione religiosa y artísticamente, en paralelo con el renacimiento Florentino. Uno de estas caracteristicas, la podemos encontrar en la creación del Corpus, siendo en Valencia el origen del mismo. Y expandiendose posteriormente a todas las grandes ciudades Europeas.

 

El florecimiento de las fiestas en Italia se inicia en el siglo XV. Las alegorías de las obras de arte, de los festejos y los poemas italianos adquirieron un nivel superior al resto de Europa debido a la integración de arte y técnica y también a la colaboración de pintores y escultores tanto en la decoración como vestuarios, maquillajes, etc.

Los misterios se celebraban en las plazas públicas o en las iglesias en donde se levantaban grandes artilugios mecánicos. Se representaban figuras de padres de la Iglesia, profetas, virtudes, etc. Para elevar las figuras y hacerlas descender se empleaban máquinas y artificios que constituían uno de los atractivos principales del espectáculo.



En el siglo XV la pirotecnia se unió al espectáculo para iluminar y dotar de movimiento a estas figuras.

Florencia reclama ser la cuna de la pirotecnia europea. En el archivo del Estado florentino se encuentra una descripción de la fiesta montada por Bartolomeo Benci a su amada Marietta di Lorenzo, el 14 de febrero de 1464. Era una noche de carnaval. Bajo la ventana de Marietta emplazó un gran arco de Triunfo, cubierto de fuegos artificiales, al que prendió fuego. La Florencia de entonces, cuna del Renacimiento, vivía en un entorno cultural irrepetible, con la presencia de Pico della Mirandolla, Miguel Angel y Leonardo da Vinci. Eran frecuentes las fiestas y en ellas se quemaban “girandole” y “panelli”, linternas de rayos cruzados y se enmarcaban en fuego las fachadas de los edificios. Esta tradición se fue extendiendo a otras ciudades italianas, como Napoles, Milan, Roma y,sobre todo Venecia.


1500- Stradano,fuochi per la festa di san giovanni

En la representación del misterio de la Anunciación en Ferrara con motivo de la boda de Alfonso, participaron ingeniosas máquinas y pirotecnia. También, con motivo de la toma de posesión del papa Alejandro VI, la pirotecnia se unió a la decoración para amenizar los festejos.

En la Italia del Renacimiento, durante los siglos XV y XVI los fuegos artificiales se refinaron plásticamente y se convirtieron en complejos conjuntos escénicos.

«Los artistas y pirotécnicos florentinos y boloñeses crearon castillos de fuegos ingeniosos y espectaculares acompañados de ricas representaciones poético-musicales-coreográficas. Desde entonces se conoce con el nombre de castillo de fuego a las estructuras y construcciones destinadas a ser quemadas, y que en el momento de su combustión representan ardientes formas y composiciones geométricas: fuentes, cascadas, arquitecturas, templos, palacios, personajes, escudos, etc.>>


Según el tratado publicado por Vannochio en 1572, los sieneses y florentinos inventaron la iluminación de los teatros de madera pintada, adornados de estatuas que tiraban fuego por los ojos y la boca.

Los Festivales celebrados en Europa durante los siglos XVI y XVII dan a los espectáculos pirotécnicos un puesto eminente. En el siglo XVI se publican varios textos técnicos consagrados a los fuegos artificiales, tales corno Pyrotechnia de Vanuzzio Biringuccio, publicado en 1558; además, los diversos tratados de artillería de la época contienen frecuentemente una sección sobre los fuegos artificiales como el Tratado de artillería de Diego Usano publicado en Bruselas en 1612, o el tratado de Hernando del Castillo titulado Libro muy curioso y utilísimo de artillería. En Francia los tratados más conocidos son los de François de Maethe, de Jean Appies, y Le grand art d’artillerie de Siemiecowiex.


En el transcurso de los siglos XV y XVI, los fuegos artificiales se convierten en ilustración gloriosa de los grandes acontecimientos políticos: coronaciones, victorias, visitas reales...; fiestas sociales; matrimonios o bautizos reales etc., y en signo de la riqueza nacional, del poder del soberano. En la sociedad de esta época las fiestas religiosas tenían la misma riqueza y fastuosidad que las seculares, por esto no es extraño que las celebraciones religiosas incorporaran los castillos de fuego para escenificar las virtudes morales o ensalzar a un determinado santo.


España, íntimamente ligada a Italia desde antes del siglo XV importa, junto con artistas y obras de arte del Renacirniento, las formas de representación de los espectáculos pirotécnicos convenidos ya en materia artística.